- El sol ilumino el bosque, y no había duda de que sobrevivió a esas misteriosas criaturas de las que contaba la gente, pero aun era muy pronto para celebrar ya que aun no hallaba la salida y no tenía la menor idea de que dirección seguir. Solo podía seguir sus instintos y no tenía otra opción. Así sin decir una sola palabra, se levanto y continuo su camino al norte de donde se encontraba con la esperanza de poder salir del bosque.
- Horas pasaron y su camino comenzaba a mostrarse muy denso. Parecía que en vez de intentar salir se adentraba mas en el oscuro bosque pero aun así no perdía la fe. Para no desesperarse, hizo un pequeño entrenamiento mental mientras dormía,
se limito a solo imaginarse el momento en el que lograba salir del bosque y fue algo bastante sencillo ya que si empezaba a delirar solo debía recordar el entrenamiento y recuperaba la cordura como por arte de magia. Era cuestión de no dejar que la mente le jugara un broma pesada.
- Cuanto mas tiempo pasaba, mas deseaba tener al menos un amigo. Alguien con quien chatear, reír, hasta incluso llorar, era realmente triste esa soledad con la que andaba y fue cuando realmente se dio cuenta del mal que sus padres le causaron, que es como si fuera parte de su plan y hacerla sufrir desde un comienzo pero incluso pensando todo eso solo logro motivarse aun mas, porque sabia que no podía volver, que nunca iba a volver a ver sus caras pasara lo que pasara.
- En cuestión de un parpadeo, ya habían pasado 4 horas y de no ser por ese entrenamiento ya seguramente estaría acabada mentalmente, y sin duda ya estaría delirando, pero muy pronto su esfuerzo daría frutos. A lo lejos vio un pequeño rayo de luz, seria la salida? Solo había una manera de averiguarlo y era avanzar hacia allá. En la vida si no arriesgas no ganas, siempre decía eso y no habían dudas de que era un momento ideal para poner esa teoría en prueba.
- Al acercarse, el rayo de luz se hacia mas grande, sus esperanzas habían aumentado considerablemente, pero de repente sus piernas dejaron de responder, sin duda estaba muy agotada como para continuar fisicamente, pero mentalmente era una cosa muy distinta ya que no pensaba darse por vencido, no después de todo lo que había pasado. La luz estaba a su alcance, pero mientras intentaba avanzar, sentía que algo se aproximaba hacia ella y definitivamente no tenia tiempo de averiguar quien o que era así que pidió un esfuerzo mas a su cuerpo hasta salir del bosque, pero no corría con suerte ya que esa cosa que se acercaba a ella se movía muy rápido. Apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando escuchó un rugido que alteró todo su sistema nervioso y decidió llevar hasta el limite sus fuerzas sabiendo que después del bosque vería civilización y que esa cosa extraña no se atrevería a poner ni un pie fuera del bosque.
- La criatura la percibió metros adelante de el y enseguida la fijó como su presa, ella solo pudo mirar como se acercaba rápidamente y faltando tan poco para salir pero sin energía alguna para moverse, era el momento de usar el cerebro, demoró un poco menos de 10 segundos en notar una piedra que tenía a su alcance, quizás podía usarla como distracción y así lograr la vía libre para poder irse en paz y no regresar, para su suerte la piedra estaba a su alcance y no tenía que moverse para cogerla. Sin pensarlo 2 veces, la cogió y la arrojó a un árbol para que los pájaros volaran y dejaran ruido a su paso. El ruido ocasionado por los pájaros resultó en éxito ya que la horrible criatura desvió su atención en los pequeños animales voladores y se regresó a intentar capturarlos.
- Con una media sonrisa en su rostro, daidaly solo tenía que caminar lentamente, o arrastrarse en su caso ya que apenas podía moverse pero no cargaba con la presión del escenario de vida o muerte aunque que pasaría si no es la verdadera salida? si solo era parte de un espejismo? que su mente le volvió a jugar un truco sucio? todas esas preguntas pasaron por su mente pero debía arriesgar, era su único camino y no pensaba rendirse después de librarse de ese monstruo. Poco a poco se acercaba y sus ojos soltaron lagrimas cuando vio el aviso de bienvenida a la ciudad. No se trataba de un espejismo, ni de un truco mental, era la salida del bosque, y tal como lo había imaginado, era un mundo totalmente diferente del que se encontraba cuando era una niña. Podría decir ahora que su verdadera aventura apenas estaba iniciando.
- Horas después, ese mismo día, un chico estaba sufriendo un rechazo con una chica con la cual intentaba salir, comenzó a pensar que un hombre no podía tener tanta mala suerte con las mujeres, su vida estaba a punto de cambiar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario