martes, 22 de marzo de 2011

Blind Island Chapter 5 - Separated Ways

- La noche transcurrió como si se tratase de solo unos minutos y el tenía una dura decisión en sus manos. Para ayudarse a si mismo, lo dividió en 2 partes, una positiva y una negativa, según el, la parte positiva era que no tenía nada que perder, sus padres estaban desaparecidos, su hermano probablemente con ellos y vivía solo en un pequeño departamento. La parte negativa y posiblemente la más importante era la posible despedida de su mejor amiga vanessa en caso de que decidiera participar en el evento. El odiaba las despedidas, prefería verlas como un "hasta luego" y no como un "hasta nunca". Otra parte positiva era el descubrir nuevas caras aunque fueran participantes igual que el, quizás conocería al amor de su vida así como quizás no pero solo había una manera de averiguarlo, era una pequeña batalla entre la razón y la valentía y tal parecía que la valentía se apoderó completamente de el, estaba decidido, a partir de este momento el sería un competidor. - La carta decía que en caso de aceptar debía ir al restaurante avalon a horas de la tarde así que partió rumbo al destino pero no antes de que una persona lo detuviera. -Irás a ese evento... verdad?-. -...-. -No tienes que decirme nada, leí la carta, cuando iba camino a casa, vi al cartero y noté que no podía ser una carta ordinaria-. -...como entraste?-. -Recuerda que tengo una copia de las llaves de tu departamento? o ya olvidaste quien me las entregó?-. -no.. no lo he olvidado, lo hice en caso de una emergencia-. -bien, que bueno que no lo has olvidado. Pero no respondiste a mi pregunta, irás a ese evento?-. Alex aguantó un poco la respiración y decidió decirle la verdad, aunque eso incluyera una muy probable despedida. -Si.. si iré, lamento no habértelo contado-. -Porque no lo hiciste?-. -Porque...-. Vanessa lo interrumpió sin darle un momento de explicación y comenzó a mostrar su lado mas protector. -Eres un idiota? no sabes de que puede tratar este "evento" podrías... podrías morir!-. -Vane... yo...-. -"Yo" nada... como pudiste hacerme esto? o mejor dicho.. como pudiste hacerte esto a ti mismo? y además te ibas a marchar sin decirme nada? sin despedirte? sin decirme donde estarás? sin...-. En ese momento, ella contuvo el aliento mientras Alex la abrazó y lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. -Sabes..? podrá ser curioso, pero es la primera vez que te veo llorar...-. Vanessa no pudo evitar sorprenderse al escuchar esas palabras y comenzó a llorar mas. -Idiota, eres un tremendo idiota!!!-. El solo pudo soltar una media sonrisa mientras la abrazaba firmemente, como si se tratara de un tesoro, de algo que no podía dejar ir sin importar las consecuencias o de algo que no podían quitarle aunque su vida dependiera de ello. -Sabes rezar?-. -No... nunca lo he intentado-. -Ya veo... dejame preguntarte algo, me quieres?-. -Que clase de pregunta es esa idiota? claro que te quiero... significas mucho para mi y no quiero que te vayas!-. -Pues reza... reza porque volveré a salvo y ten fe, ganaré ese evento y dejaremos esta monotonía, te lo prometo-. -que?? entonces si...-. -Es algo que debo hacer, se que no es un evento ordinario, y por lo tanto debo intentarlo, aunque me cueste la vida-. -...-. Ella se mantuvo en silencio todo el tiempo desde que el se mantuvo firme en su decisión y inclinó su mirada hacia abajo. -No llores, todo saldrá bien, ya verás como volveré en poco tiempo, además tienes a Manuel no? se que cuidará de ti muy bien, el te ama y se que tu también lo amas a el, así que no tienes nada de que preocuparte. No me perderás, recuerda que es un "hasta luego"-. Pasado un rato, hubo un momento de silencio hasta que Alex volvió a hablar. -Seria genial que el evento lo televisaran no crees? siempre quise sentir lo que era estar detrás de esa pantalla... bueno, es hora. Supongo que nos veremos pronto no?-. Vanessa volvió a dirigir su mirada hacia el mientras se dirigía al bus que lo llevaría al restaurante y pudo notar que, al menos por un instante, Alex dejó de sonreír y su cara se puso seria lo que provocó un asombro en su rostro. - El bus arrancó despacio y mientras el la miraba no dejaba de pensar "tonta... no imaginas cuanto voy a extrañarte, no soy capaz de expresar mis sentimientos así, debo ser fuerte". El bus seguía su camino despidiendo a 2 personas cuyo lazo era inquebrantable y sus vínculos estaban mas fuertes que nunca. El segundo participante estaba listo, y la competencia estaba comenzando a tomar forma.

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