viernes, 18 de marzo de 2011

Blind Island Chapter 9: A New Adventure

- Mientras 5 aspirantes ya estaban viajando en el tren a un evento tan incierto como el destino que los deparaba, otras 5 personas estaban aun por ser descubiertas. En la ciudad capital de Lombardia, muy al norte de donde estaba el tren actualmente ubicado, se encontraban estos 5 chicos que tendrian un cambio radical en su vida sin saberlo, y mucho menos sin tener la mas minima idea ya que estos chicos no veian la television ni leian los diarios, por ende, no se daban por enterados de lo que sucedia en la actualidad. - Julio y Ricardo eran muy buenos amigos desde que tenian memoria, compartian tanto juntos que eran capaces hasta de sacrificar sus vidas para salvar al otro. Ambos tenian sus padres, aunque estos no se llevaban bien debido a tantas diferencias, y ni eso impedia que ellos disfrutaran su amistad, simplemente decidieron dejar ese problema a ellos, y concentrarse en sus propios problemas. Lo que hacia la amistad entre ellos tan unica, es que Julio era todo un bromista, le encantaba imitar personas, imitar voces y siempre estaba alegre, veia la vida siempre con mucho optimismo y con claridad, mientras que Ricardo, era un chico que disfrutaba reir, tenia demasiados problemas tanto personales como emocionales y Julio lo sabia, por eso el trataba de hacerlo reflexionar sobre la vida y que no todo era tan malo como parecia. - Ellos disfrutaban mirar las estrellas todas las noches en el tejado mientras bebian cervezas frias, para ellos, eso era lo mejor de sus vidas y dificilmente lo cambiarian por alguna otra cosa (quizas excepto, hacer lo mismo con una compañia femenina). Eran chicos simples, con estilos de vida bastante ordinarios, sin algun tipo de habilidad o talento especial, pero si algo tenian en comun, era que confiaban el uno para el otro, y sabian que hacian un buen equipo. Todo cambiaria para ellos una noche, cuando un cartero, que no solia frecuentar esas horas, toco a la puerta de Julio, y le entrego ambas cartas pensando que Ricardo estaria con el, para sorpresa de el, no estaban juntos en ese momento, pero el cartero pidio amablemente si podia entregarle esa carta, ya que eso facilitaria mas su trabajo, Julio pregunto -disculpe, pero que es tan urgente que tuvo que venir a estas horas de la noche a entregarnos estas cartas?- el cartero respondio con dudas -lamento no tener la respuesta a esa pregunta, solo me pidieron venir a esta hora, a su casa expresamente, ofrecieron pagarme el triple de lo que hago en una semana si lo hacia, y tambien si no hacia preguntas, podria firmar en esta hoja, por favor?- Julio asintio con la cabeza, firmo y el cartero, contento, se marcho a su proximo destino. Ya con la misteriosa carta en sus manos, se digno a cerrar la puerta y a sentarse frente a su hoguera para poderla leer detenidamente, no quiso abrir la de Ricardo asumiendo que diria lo mismo, y decidio decirle la noticia a su mejor amigo por la mañana, la carta decia lo siguiente - " Querido Sr. Franchi Primero que todo, un cordial saludo, no estoy seguro del momento ni del tiempo al que esta carta llegue a sus manos, por ende mi saludo de esta manera. El motivo de esta carta no es otro que hacerle una invitacion a un evento que se realizara a gran escala, sera un evento de clase mundial, televisado por todo el mundo, y como todo evento asi, no puede realizarse en una ciudad, sera en mi isla personal, Blind Island. Se que debe estarse preguntando el porque lo he elegido a usted, entre millones que hay en este planeta, o el porque estoy haciendo esto, tambien se que tiene muchisimas preguntas mas para mi, y gustosamente estoy dispuesto a contestarlas personalmente. Dentro de 3 dias, un coche pasará por usted y por su amigo Ricardo en el mismo sitio donde usted recibio esta carta. Dentro del sobre hay una tarjeta de coordenadas que usted deberá seguir para llegar a mi crucero que será el punto de partida hacia mi isla. Sabemos bien de sus necesidades económicas, por lo cual solo por aceptar mi invitación, tendrá un bono de USD 5000 que serán directamente depositados a la cuenta bancaria que desee tan pronto ponga un pie en mi crucero. Sin más que decir, espero verlo en mi crucero dentro de 2 días. Me despido atentamente, Elianny Guillén" - Apenas terminó de leer la carta, Julio tenía más dudas que respuestas, suponía que era normal ya que no todos los días recibes una carta a una isla desconocida y con 5000 dolares solo por participar, ignorando el peligro que representaba, se apresuró en buscar a Ricardo para contarle, entregarle su carta y su apoyo por ir a la isla.. En lo que llegaba, notó que Ricardo estaba en el tejado mirando al vacío, como si de algo malo se tratase, Julio se acercó y le dio la carta, diciendole -"Me dieron una carta sobre algo muy extraño, una especie de evento donde si iba, ganaría 5000 dólares o algo así solo por participar, pero me parece demasiado extraño que entreguen esa semejante cantidad de dinero por solo decir que si, es decir, cualquiera aceptaría ese trato si no tiene alguna condición, no?"- Ricardo ni lo miró, seguía mirando al cielo ignorando totalmente las palabras de Julio y este enojado, le responde -"Pues has escuchado algo de lo que te he dicho? abrirás tu carta a ver si es la misma que la que he recibido?"- En eso Ricardo responde -"Ya la he leído, un cartero llegó y me la entregó, debe de ser otra cosa sin importancia. Yo he aceptado y según esto, un tren pasará a primera hora del día de mañana, espero que tu no estés pensando en ir, porque de ser una competencia, odiaría barrer el piso contigo, sabes que haría lo que fuese por recibir ese dinero"- Atónito, no decidió responder nada, dejó el sobre a su lado, se dio media vuelta y se marchó mientras Ricardo miraba nuevamente las estrellas en una aparente muestra de concentración o planificación de lo que podría ser ese evento.

Al día siguiente, ambos se levantaron a la misma hora, recogieron unas pocas pertenencias asumiendo que dicho evento no duraría mucho, y sin despedirse de sus familiares, ambos salieron de sus lugares hacia la estación. En el camino sólo podían pensar de que trataba esa carta y porque semejante premio solo con confirmar asistencia, Julio siempre fue muy cuidadoso con cualquier tipo de contrato y no detalló ninguna condición o "letras pequeñas" con clausulas. Era una invitación limpia sin obligaciones ni ataduras pero aún así, no se podía dejar de ser tan poco precavido. Ya en la estación, ambos se encontraron y Ricardo no pudo evitar sonreír diciendo la típica frase "sabía que vendrías, te conozco muy bien" pero no se intercambiaron palabras, ambos no sabían de que iba todo esto pero desde aquel momento se empezaron a tratar como rivales, buenos rivales, no aquellos que juegan sucio para conseguir una ventaja injusta y obtener una victoria inmerecida. El tren llegó a los 25 minutos después y ambos, nuevamente sin decir una palabra, abordaron y al sentarse se dieron cuenta que no era un tren común, ni que su destino tampoco lo sería, para ellos era algo totalmente nuevo ya que nunca habían abandonado el pueblo y se sentían en tierra de nadie.

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